Llenar la vida de cosas productivas.
Alejarse de todo aquello que no sea fructífero ni edificante para nuestro ser.

De repente nos podemos ver rodeados de vampiros emocionales, comportamientos tóxicos, situaciones que sólo quitan energía y avance. Agradecer y retirarse en paz.

Y por otro lado, contribuir en la edificación de uno mismo y de los demás sabiendo también ver, hablar y escuchar asertivamente, positivamente, saludablemente.