La energía de la mujer en su hogar es la pila del amor y la unión.

La energía femenina al ser redonda, circula en el ambiente, entre objetos, entre los miembros que habitan un hogar.

Convierte tu casa en santuario, que cada partícula de lo que ahí habita sepa tu nombre, que al emitir palabra sea en amor y vibre cada átomo alrededor.

Retoma las riendas de tu casa, conviértela en hogar. Manifiesta tu energía en los alimentos sagrados para el cuerpo y para el alma. Que al entrarse en esa casa, huela a ti, a esencia de mujer, a diosa que reyna en el lugar y se respira ambiente de amor y hogar.

No se espera que se esté ahí siempre en tiempos donde la mujer también busca el pan de cada día, es cuestión de actitud, de llegar a casa estando ahí, no con la cabeza en otro lugar.

De lo poco o mucho que se haga, sea con amor independientemente de como estén las cosas con la pareja, sobre todo si hay hijos, que siempre recuerden la energía materna de casa, de la sopita caliente, del aroma a limpio, del calor de hogar.

La mujer es quien tiene el poder de unión y amor en el hogar. Retoma ese poder.

Sin quitarle su rol y responsabilidad al hombre, pero hoy, me dirijo a ti mujer, dueña de tu hogar, hazlo temblar en amor incondicional.