Hay personas para quienes la Navidad es motivo de recordar momentos tristes, todo lo que ya no se tiene, seres queridos que ya no están.

Hay cenas que se convierten en discusiones, en peleas por intereses y hasta en conflictos por los regalos de Navidad.

Hay familias que viven en la culpa y el enojo, hermanos y padres, hijos sin perdonar.

Otros que atribuyen la época a sólo intereses económicos y le quitan la oportunidad a los niños de disfrutar del espíritu natal.

Se trata de vivirlo en su forma, en su significado. Se trata de aprovechar la unión familiar y la reconciliación en fechas que se asocian con amor y cierre de ciclos.

Son tiempos de perdonar, de aceptar y de amar. Más allá de los regalos y la comida, es oportunidad de compartir abrazos y recordar la unión familiar y reforzar lazos de amistad.

Que la época navideña sea llena de amor en verdadera armonía y paz.

Luisa López

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