¿Por qué el miedo a sentir?
Cuántas fobias manifestadas, ansiedades presentadas, evasiones y huidas realizadas.

Cuántos amores no consumados, relaciones terminadas.

Todo por temor al dolor, a sufrir, a experimentar la cercanía con la muerte.

¿Y qué es la vida si no es sentir?
Sentir hasta que duela, hasta llorar de la risa o por dolor, hasta cortarse las venas con pan.

Qué rico es enamorarse y también sufrir de amor. No es masoquismo, es simplemente recordarse vivo.

Escuché que los orientales prefieren una vida larga y dolorosa que una muerte súbita e indolora para así recordar hasta el último instante el estar vivo.

Vivir es sentir con intensidad. Vivir es disfrutar cada instante con toda su gama de emociones y vicisitudes.

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